Ceremonia del Premio Nacional de Periodismo 2014

Monterrey, 11 de septiembre de 2015

 

El Consejo Ciudadano entregó, en el Aula Magna del Colegio Civil, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Premio Nacional de Periodismo 2014 con el que se distingue cada año a los mejores trabajos por su calidad periodística ejercida en beneficio de la opinión pública. El acto estuvo encabezado por el doctor Jesús Ancer Rodríguez (rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León); el doctor Mario H. Rojo Flores (presidente del Consejo Ciudadano y director de la Facultad de Ciencias de la Comunicación); el licenciado Luis Javier Solana (Fundador y Consejero delegado del Consejo Ciudadano); el maestro Manuel Falcón (presidente del Jurado) y miembros de esta asociación.

El Premio Nacional de Periodismo 2014 fue dedicado a todos los periodistas asesinados por ejercer el periodismo y defender la verdad. Asimismo, cada uno de los ganadores emitió un mensaje que se caracterizó por un llamado a defender la libertad de expresión, la dignidad del ejercicio periodístico, la denuncia y siempre buscar la verdad en beneficio de la sociedad. También dedicaron su galardón a los periodistas asesinados y a pedir justicia para ellos.

 

Al inicio de la Ceremonia, se entregó un reconocimiento al Jurado calificador para la XVI entrega, el cual estuvo integrado por: Manuel Falcón, María Elvira Santamaría, Alfredo Aranda, Benito Taibo, Daniel Moreno, Edmundo Segura, Héctor Alvarado, Igor Vivero, Javier Esteinou, Manolo Victorio y Marco Lara Klahr.

 

Posteriormente, el Doctor Mario Rojo emitió unas palabras a los presentes y señaló que era un gran honor presidir este Consejo Ciudadano y llevar a cabo esta Ceremonia que busca, además de reconocer los excelentes trabajos periodísticos de los ganadores, fomentar la conciencia de la ciudadanía a través de los periodistas y los medios de comunicación, lo que queremos decir desde nuestras diferentes trincheras. Quiero hacer un reconocimiento grande a los asociados que conforman este Consejo Ciudadano, que buscan lo mismo: formar y tener una mejor sociedad promoviendo la libertad de expresión y la actividad periodística en su total expresión. Mi reconocimiento a su trayectoria y entrega, por su ardua labor y ética al Jurado; por supuesto a los ganadores que no buscan el reconocimiento al hacer su trabajo, pero es necesario para nosotros tener ese oxígeno al saber que hay quien está trabajando para informarnos y que se vuelve referencia aspiracional para cualquier profesional de la comunicación. Muchas felicidades a todos los ganadores.

Durante la ceremonia de premiación, el periodista mexicano Jorge Ramos, envió un mensaje en video donde criticó que es “una terrible ironía que a quienes han sido acusados de corrupción sigan en sus puestos, y quienes denunciaron hayan perdido su trabajo”. Lo anterior en referencia al reportaje “La casa blanca de Enrique Peña Nieto”.

Por su parte, la periodista Denise Dresser advirtió que es necesario recordar la misión del periodista que en cualquier sociedad es decir la verdad y avergonzar al diablo; ser odiado por todos los bandos, sentarse frente a la pantalla o ante la computadora y no ser amigo de nadie; desplegar la honestidad y el coraje para proteger a la sociedad del gansterismo, venga del gobierno o del sector privado, ser sensor implacable del poder porque esa es la única manera de democratizar su ejercicio. Ser periodista en México no es tarea fácil, lleva con frecuencia a la sensación de desesperación ante el poder omnipotente de los medios alineados o los partidos o quienes se empeñan en perpetuar la opacidad o el crimen organizado (a veces dentro del propio Estado) que censura, calla, mata o desaparece.

 

Se vuelve imperativo que los galardonados sigan con su labor: criticar a la corrupción, defender a los débiles, retar a la autoridad imperfecta y opresiva, burlarse de ella incluso a través de la caricatura; por eso se vuelve imperativo seguir denunciando la casa blanca, la casa de Ixtapan de la Sal, la casa de Malinalco y la verdad histórica sobre Ayotzinapa de la PGR que resultó no serla; criticar la pobreza y la marginación, como el caso del niño que se vuelve sicario, seguir criticando al escandaloso Partido Verde y seguir hablando de los niños muertos de la guardería ABC, de Ayotzinapa, Tlatlaya, Apatzingán y tantos pendientes más que México no debe superar como nos conmina el Estado a hacerlo.

Los galardonados y, por eso es un honor premiarlos, buscan que permanezcan vivas las aspiraciones eternas de verdad y justicia en un sistema político que se burla de ellos. Los galardonados saben que su papel debe ser puntiagudo, punzante, cuestionador… saben que les corresponde hacer las preguntas difíciles y representar a las personas y esas causas que muchos pretendían ignorar. Ser periodista en México es una vocación que requiere compromiso y osadía, es el valor de creer en algo profundamente y estar dispuesto a convencer a los demás de ello, es retar de manera continua a las medias verdades, las versiones oficiales, las portadas de revistas que proclaman que el presidente está salvando a México, es resistir la cooptación, vivir generando incomodidad, vivir diciéndoles a los demás lo que no quieren oír. Todos los galardonados aquí defienden derechos que muchos mexicanos no saben que tienen: el derecho a ser un contrapeso al poder en México; el derecho a mostrar la verdad, caminando por un camino minado de mentiras; el derecho de los mexicanos a contar con un periodismo independiente, autónomo, critico que sea un periodismo que informa, ofenda, enoja, ese periodismo imprescindible que celebramos esta noche.

 

En tanto, el maestro Manuel Falcón a nombre del Jurado señaló que nos da mucho gusto reconocer a estos valiosos trabajos. La experiencia fue muy grata, tuvimos varios debates y discusiones, propuestas y contrapropuestas en momentos que nos sentíamos con ganas de hacer un documental sobre el trabajo de un Jurado en el siglo XXI, cuando el papel del periodismo está amenazado por la cibernética, cuando se habla más de redes sociales que de periódicos, de radio o de prensa convencional, ese fue el desafío. Quiero agradecer a todos los compañeros del Jurado por la labor, con los resultados que hoy presentamos obtenidos con el consenso de todos.

 

Así pues, la comunidad periodística reunida para la XIV entrega del Premio Nacional de Periodismo, escuchó a través de Denise Dresser el nombre de cada uno de los homenajeados para que subieran al escenario a recibir un diploma, “El Águila” (una obra del maestro Juan Soriano) y el estímulo económico.

 

Así pues, en la categoría de Divulgación Científica y Cultural el ganador fue Jaime Kuri Aiza y el Equipo de producción de TV UNAM por el programa “El penacho de Moctezuma, plumaria del México antiguo“, el cual se transmitió en TV UNAM. Jaime Kuri agradeció al Consejo Ciudadano y a los integrantes del Jurado por el reconocimiento obtenido.

 

Mientras que en Crónica el premio lo obtuvo Hugo Roca Joglar, por el texto titulado “Lo que me dice el amor (Mahler en una cantina de Irapuato)”, el cual fue publicado en la revista Replicante. Hugo Roca agradeció a los miembros del Jurado por galardonar la crónica y aprovechó para decir que como periodista narrativo creo que la crónica está atrapada en un periodismo retrogrado, donde el narrador sólo dice lo que los informantes le cuentan y sigue el rumbo de las drogas, creo que se está perdiendo a las personas comunes y corrientes. En mi crónica yo me siento en una cantina en Irapuato y escucho a Mahler, que está obsesionado con la muerte y hace que los bebedores me cuenten sobre su vida. Creo que el cronista debe tener una posición más poética y me gustaría rescatar o promover que los nuevos cronistas sigan una narración mucho más sensual, más llena de los sentidos que busquen lo que la gente siente.

 

En tanto en la categoría de Noticia ganó el Equipo de Uniradio, por la Cobertura noticiosa del río Sonora, difundido a través de Uniradio Noticias. Luis Alberto Medina a nombre del equipo agradeció de la siguiente manera: quisiera dedicar este premio al periodismo, a los ciudadanos sonorenses que están tan indignados y desgastados después de un sexenio de la corrupción y refundar el compromiso por hacer un periodismo que exija una rendición de cuentas de manera constante. Este premio va para Alfredo Jiménez de El Imparcial, que fue de los primeros periodistas que desapareció hace diez años  y que la PGR hasta ahorita no ha dicho una sola palabra, le dio carpetazo al caso. Pasó Fox, Calderón, llegó Peña Nieto y es hora que de Alfredo Jiménez no se sabe nada. Deseamos que existan más periodistas que se enfrenten a poderosos como Grupo México y los gobiernos corruptos que tenemos en este país. Gracias.

 

En la categoría de Fotografía el premiado fue Juan Miguel Dimayuga Meneses, por la fotografía titulada “El niño autodefensa rumbo a la toma de Los Sandoval, Apatzingán”, que fue publicada en Proceso. Miguel Dimayuga al tomar la palabra para agradecer y denunciar que: nunca ha sido fácil ser periodista en México, desde siempre los reporteros han tenido que sortear todo tipo de dificultades y circunstancias: trabajar en la clandestinidad, cañonazos de cincuenta mil pesos, desde el “no pago para que me peguen” hasta el “pórtense bien”. Hoy todo México vive una crisis de inseguridad y lejos de estar exentos los periodistas son vulnerables, su presencia en el lugar de la noticia o el simple hecho de manejar información, los hace ser personas no gratas a los grupos delincuenciales o el propio gobierno en todos sus niveles. Pero son los periodistas del interior de la República los que llevan la peor parte: expuestos, amenazados, presionados, agredidos, asesinados y lo peor: mal pagados… para ellos va dedicado este reconocimiento; también va dedicado para todos los niños y jóvenes, no sólo de Michoacán, sino de todo México, que tienen que subirse a una camioneta y tomar una metralleta; ojalá que esta fotografía ayude para que su condición cambie. Agradezco a mis padres, a mi familia, a mi esposa por todo su apoyo y comprensión, agradezco a todos mis compañeros fotógrafos y reporteros con los que he compartido tantas cosas en estos casi quince años de vida profesional.

 

La triunfadora en entrevista fue Hérika Martínez Prado, por su trabajo “Vivir para matar” publicado en El Norte de Ciudad Juárez. Hérika al tomar la palabra inició diciendo que como dice Juan Gabriel yo vengo de la frontera más bella y fabulosa del mundo, pero también de una ciudad muy dolida, donde la violencia todavía está dormida y en donde creo que los medios tenemos un gran reto. Y para mí el recibir este premio es un orgullo, sobre todo por compartirlo con gente como todos ustedes y lo tomo como un reto también, que seguimos muchos compañeros, un equipo que está a mi lado y que está cobijándome, un equipo de reporteros que decidimos quedarnos en Juárez en los años de violencia y que estamos trabajando, que tenemos el reto de que eso no regrese, un compromiso de reconstruir una ciudad, de sanear, de trabajar por niños como Ángel de esta entrevista, porque aún hay muchos niños en ciudad Juárez en ese riesgo. Este premio es para Norte de ciudad Juárez, para mis compañeros, para mis padres, para mi familia y para todos los juarenses que hemos demostrado que somos fuertes y que seguimos de pie. Muchas gracias.

 

El ganador en la categoría de Caricatura fue Darío Castillejos Lázcares, por su cartón “Justicia en crisis”, publicado en El Imparcial de Oaxaca. Darío Castillejos sostuvo durante su discurso de agradecimiento que: la lucha que los periodistas emprenden todos los días se encuentra en un momento en que el ambiente está enrarecido, en donde el poder persiste  en su ceguera y hacer oídos sordos al clamor general de justicia. La batalla de los periodistas es noble, digna y nos involucra a todos los que aspiramos con tener una sociedad más justa contra aquellos que hacen de la intolerancia investidura. Dicen que el recuerdo nos traslada al pasado y que los sueños nos llevan al futuro, la memoria de los que hoy no están con nosotros, los que han caído en el ejercicio de su labor periodística, no sólo nos recuerda su compromiso con la verdad sino que nos impulsa, nos motiva a seguir luchando por un México más justo. Yo quiero dedicarles a ellos, a los que hoy nos faltan, quiero dedicarle este premio a Regina, a Rubén y a otros tantos compañeros periodistas y en especial a Carmen Aristegui que nos motiva a seguir por el camino de la lucha. Gracias.

 

Rafael E. de Hoyos fue el ganador en artículo de fondo por el trabajo “La evaluación que no evalúa”, difundido en la revista Nexos. Rafael, a través de su hermano, mandó un mensaje: agradezco a la revista Nexos y al Consejo Ciudadano por el reconocimiento, el cual no esperaba recibir, pero estoy muy orgulloso de obtenerlo, aún más por el tema del trabajo que es quizá el más importante de la agenda del desarrollo de este país: la educación. El artículo contribuye a la construcción de un sistema educativo de calidad e incluyente que sea la base para un cambio social.

En tanto que en Reportaje el premio fue para Rafael Cabrera, Daniel Lizárraga, Irving Huerta, Sebastián Barragán, Carmen Aristegui y Gustavo Varguez, por el trabajo “La casa blanca de Enrique Peña Nieto”, que difundió el portal Aristegui Noticias. Carmen Aristegui a nombre del equipo agradeció con un fuerte discurso: Este premio es muy importante para nosotros, es un premio para la tarea periodística, pero lo vemos también como una señal muy fuerte y poderosa de este Consejo Ciudadano y de este Jurado de colegas periodistas que nos han reconocido esta noche, como un decir no a la censura. Este es un Premio que reconoce la tarea, el talento de mis compañeros periodistas de este equipo, pero es un premio que dice no a la censura y que dice sí a la libertad de expresión.

 

Abrazamos doblemente a quien ha hecho posible que este trabajo de investigación, que ha costado lo que ha costado y que ha significado muchas cosas como periodistas y sociedad, sea reconocido y que nos obligue a elevar nuestro nivel de exigencia -como sociedad y como periodistas-, a aquellos que han decidido no explicar el mensaje, sino matar al mensajero. Por la escultura de Soriano, por el Premio y por la libertad… Gracias”, dijo la periodista en alusión al veto radiofónico que padece junto con su equipo de trabajo.

Este año se galardonó por Trayectoria periodística a Pedro Valtierra, ya que el Jurado consideró pertinente reconocerlo por 40 años de inmejorables fotografías. Pedro Valtierra agradeció al Jurado, a mis compañeros fotógrafos, a mis compañeros periodistas. Sé que ya que todos los que me han antecedido han pedido que recordemos con dolor a los compañeros periodistas que han caído estos últimos años en el servicio del oficio periodístico. Yo quiero pedirles a ustedes que le dediquemos un aplauso a Rubén Espinosa, sencillo porque pienso que un joven como Rubén Espinosa, que su único trabajo era registrar la vida cotidiana, haya perdido la vida, quiero dedicar mi Premio a todos los compañeros que han muerto, dedicárselo a todos mis colegas en este momento de tantas dificultades económicas y tanta violencia, de tanta sangre derramada, no sólo de periodistas, sino de la gente. En este momento pienso que uno de los mayores compromisos que tenemos los que ejercemos el periodismo es la obligación de retratar lo que está pasando, pienso que esa es una manera, un esfuerzo porque en este país las condiciones mejoren.

 

También quiero agradecer a todos los que me han enseñado y han compartido conmigo sus  experiencias a lo largo de estos más de cuarenta años de ejercicio periodístico, quiero agradecer a todos aquellos a las personas que he retratado, decirles que lo hice con respeto que los veo como sujetos, nunca como objeto. Muchas gracias a ustedes por este reconocimiento que acepto y agradezco al Jurado, pido un aplauso para Rubén Espinosa.

 

Para finalizar el acto el rector Jesús Ancer Rodríguez apuntó que Nuevo León ha sido cuna de grandes periodistas y que la gran mayoría han sido formados en las aulas de la institución que encabeza. Este es un llamado en voz alta a defender la libertad de expresión y el derecho de la sociedad de estar bien informada, porque una sociedad bien informada es una sociedad crítica, viva, alerta, vigilante, demandante y exigente; una sociedad que cuenta con un periodismo vigoroso se sabe fuerte y actúa en consecuencia, asentó el rector.

 

Cabe destacar que el Jurado también decidió reconocer otros dos trabajos con mención honorífica, los cuales fueron: “Tienen secretarías asesores patito” de Zorayda Gallegos y “La vida perdurable” de Yain Joel Rodríguez Alvarado.

 

 

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