Ceremonia de entrega del Premio Nacional de Periodismo 2018

Ciudad de México, viernes 13 de diciembre de 2019. El Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo celebró la décimo octava entrega del único Premio Nacional de Periodismo. Esto sucedió en el Centro de Innovación y Desarrollo de ANUIES, asistieron más de dos centenares de personas, entre gente de la sociedad civil, académicos, periodistas independientes, representantes de los medios de comunicación y directivos de distinguidas empresas. Todos unidos para reconocer la excelencia periodística, de los que fueron galardonados con el máximo reconocimiento al periodismo en México.

La ceremonia fue dirigida por Gabriela Warkentin, ella es académica, articulista y comunicadora. Titular del noticiario matutino “Así las Cosas” en W Radio, articulista en el diario El País, profesora de la Maestría en Periodismo sobre Políticas Públicas del CIDE, conferencista nacional e internacional, estratega en comunicación. En algún momento de la historia del Consejo Ciudadano participó como representante de la Universidad Iberoamericana, también fue integrante del Jurado del Premio Nacional de Periodismo 2006.

En el presídium estuvieron los representantes de los asociados del Consejo Ciudadano Luis Javier Solana Morales, Fundador y Consejero Delegado del Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo; Doctor Juan Eulogio Guerra Liera, Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa; Maestro Jaime Valls Esponda, Secretario General de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior; Doctor Raciel Damón Martínez Gómez, Director General de Comunicación Universitaria de la Universidad Veracruzana; Doctora María Teresa de Jesús Arroyo Gopar- Presidenta del Jurado; Maestro Víctor Hugo Villalva, Director de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García; Licenciado José Antonio Álvarez Lima, Director de Canal Once en representación del Instituto Politécnico Nacional; Licenciado Juan Pablo Carbajal, Gerente de Administración de la Asociación de Editores de los Estados; Licenciado Martin Casillas, Director General de Aulabierta; Licenciada Laura Ruth Morales Estrada, Coordinadora General de Comunicación Social de la Universidad de Guadalajara; Doctora Magdalena López de Anda, Directora de la Oficina de Comunicación Institucional ITESO; Licenciado Fausto Eng Valdés, encargado de la representación de la Universidad de Colima en la Ciudad de México.

En esta ocasión el Consejo Ciudadano contó con aliados que se sumaron a esta gran celebración, son compañías que reconocen el esfuerzo que hacen los comunicadores por generar un bien para la sociedad y particularmente para México. Aeroméxico estuvo representado por Christian Pastrana Maciá, Director de Comunicación y Asuntos Públicos; la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros por Alfonso Bonilla, Director de Difusión; la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica Unidad Zacatenco, por el Doctor Hugo Quintana Espinosa; Grupo Arcos, por su director Óscar Martínez Árcos y la empresa Gastromanía, por sus directores Catalina y Vicente Huaracha Álvarez.

El jurado del Premio Nacional de Periodismo 2018 también fue reconocido por la gran labor que realizó al evaluar 1136 postulaciones - recibidas de toda la república mexicana- para obtener esta gran presea. El grupo estuvo integrado por María Teresa De Jesús Arroyo Gopar –Presidenta del Jurado-, de la Universidad Veracruzana; Alfredo Márquez Méndez, de Aulabierta y la agencia Contacto en Medios; Ángel Manuel Ortiz Marín, de la Universidad Autónoma de Baja California; Daniel Adame Osorio, de la Universidad Autónoma de Estado de Morelos; Elvira Hernández Carballido, de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo; Federico Mastrogiovanni, de la Universidad Iberoamericana; Lizy Navarro Zamora, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí; Manuel Martín Balam Ruiz, de la Asociación de Editores de los Estados y del Diario de Yucatán; María Guadalupe Carrillo Cárdenas, de la Universidad de Colima; Rodrigo Martínez Martínez, de la Universidad Autónoma Metropolitana y la Revista Mexicana de Comunicación, Roberto Silva Corpus, de la Universidad Autónoma de Nuevo León; Rosalía Orozco Murillo, de la Universidad de Guadalajara; Rubén Vázquez Romero, de la Universidad Autónoma de México y la Facultad de Estudios Superiores Aragón; Salvador De León Vázquez, del Consejo Nacional para la Enseñanza y la Investigación de las Ciencias de la Comunicación; y Sergio Rodríguez Blanco, de la Universidad Iberoamericana.

A nombre del Jurado del Premio Nacional de Periodismo, su presidenta, la Doctora Teresa Arroyo dirigió un mensaje a los asistentes.

Doctor Juan Eulogio Guerra Liera. Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y Presidente del Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo. Licenciado Luis Javier Solana, Asociado Fundador. Doctor Raciel Damón Martínez Gómez. Director General de Comunicación Universitaria de la Universidad Veracruzana. A los representantes de los medios de comunicación. A los ganadores del Premio Nacional de Periodismo. A mis compañeros integrantes del jurado.

Hoy nos reunimos una vez más, para entregar el Premio Nacional de Periodismo a los compañeros que respondieron de manera entusiasta a la convocatoria 2018, emitida por el Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo y que registraron trabajos de excelente calidad periodística.

Para el jurado no fue nada fácil elegir entre mil 150 trabajos registrados en las 8 categorías, sin embargo, luego de tres días consecutivos, con más de 20 horas de análisis y discusión, logramos consensuar para seleccionar los galardonados este día, nos llena de gran satisfacción constatar que cada año se presentan mejores trabajos.

Los periodistas sobre todo, aquellos egresados de las universidades, están conscientes de la gran responsabilidad que tienen en sus manos, al ser los encargados de llevar la realidad cotidiana a toda la sociedad.

Reconocemos que son días difíciles para el periodismo en México, al ser nuestro país, considerado el más peligroso del mundo para ejercer esta actividad y si a esto agregamos, los bajos salarios el panorama para los comunicadores no es nada alentador.

Como jurados coincidimos, en voltear a ver el magnífico trabajo que hacen los periodistas del interior de la república, sin desmerecer por ello, la labor del periodismo que realizan los medios de comunicación, asentados principalmente en la ciudad de México.

Sobre todo porque durante la promoción de la convocatoria, se pude recoger el sentir de los comunicadores, respecto a las deplorables condiciones laborales y de inseguridad personal en la que se encuentran, es decir, en la indefensión total, aunado a que a se sienten desmotivados porque piensan que sus trabajos periodísticos no tienen posibilidad de competir en la esfera nacional, por no contar con los recursos ni financiamientos adecuados para realizarlos a pesar de ello, hacen un gran esfuerzo para elaborar piezas informativas de excelente calidad periodística.

El año pasado, cuestioné que el periodismo debe de ser considerado una profesión, no un oficio, poco o nada se ha hecho, seguimos en la indefensión total, no solo por parte de los poderes facticos y la delincuencia organizada que también mencione, sino por la incertidumbre laboral, que cada día se agudiza y generaliza en todo el país ante la falta de garantías que den certeza jurídica y de seguridad a quienes ejercen el periodismo, más aún, porque siguen matando a periodistas cuyo trabajo resulta incómodo para algunos.

En el último año, suman ya 13 los comunicadores que han sido asesinados en lo que va de esta administración federal sin que hasta el momento se haya hecho justicia, casos que se suman a los registrados en anteriores sexenios.

De nueva cuenta, insisto, hasta cuando el estado mexicano va a garantizar el ejercicio de esta actividad, en materia de seguridad y de prestaciones laborales que dignifiquen esta profesión, fundamental en el ejercicio de la democracia a la que aspiramos los mexicanos. Porque hoy, lo que se percibe, es que lejos de apoyar o respaldar el trabajo del gremio, se les descalifica y cuestiona por no estar de acuerdo con la postura oficial.

Pretender callar con balas a los periodistas, no impedirá que sigan practicando con ética un periodismo crítico, de denuncia para desenmascarar injusticias, actos de corrupción y situaciones al margen de la ley, porque solamente así, cuestionando al poder en todos sus ámbitos, cumpliremos con el papel que la sociedad espera del periodismo, en su sentido humanista.

Reconocemos el compromiso de las universidades que conforman el consejo ciudadano del premio nacional de periodismo, que a pesar de la situación financiera que enfrentan, derivado de los recortes presupuestales, cumplen su compromiso con los periodistas, con la sociedad y con México, los exhortamos a que continúen re doblando esfuerzos para que este galardón, que representa el máximo reconocimiento para los profesionales del periodismo, no desaparezca en este momento que nos están matando, amenazando y coartando nuestro derecho a la libertad de expresión, el premio estimula y reconoce el trabajo que día a día. desarrollan los comunicadores comprometidos con un periodismo,… repito humanista y ético.

También, invitar a otras universidades y agrupaciones, a que se sumen al consejo ciudadano para que este se fortalezca y cada vez, sean más, los periodistas de la república mexicana que reciban este máximo galardón por el trabajo que desarrollan cada uno desde sus trincheras.

Se trata de sumar esfuerzos,…. porque este premio, es un reconocimiento ciudadano, tan es así que hoy se suman aliados como Aeroméxico, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Gastromanía, Grupo Arcos, y la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Electrónica unidad Zacatenco; gracias por apoyar este proyecto ciudadano para reconocer e incentivar el trabajo que día a día realizan hombres y mujeres comprometidos con el periodismo y la sociedad mexicana.

Hoy quiero felicitar a José Antonio Garrido Suarez, a Rubén Alejandro Pacheco Rodríguez y Paola Marín Salazar, a David Arturo Ortega Jiménez, a Galia García Palafox, a Zoraida Gallegos Valle, a Eduardo López Valenzuela, Juan Enrique Hernández Maurín, Eleazar Escobar Gutiérrez. A Victor Manuel Camacho Victoria, a Sergio Iván Caro Torres, a Rafael Barajas Durán (El Fisgón), a Darío Catillejos Lázcares, a Javier Horacio contreras Orozco, a Omar Zamora Sánchez, Agustín Ávila Casanueva; Paula González-Rubio Garrido y Alejandra Rosas Pájaro, a Alberto Pérez Flores. Todos ellos ganadores del premio nacional y menciones honorificas.

Destaco mi reconocimiento y felicitación para Elsa Medina Castro y Cristina Pacheco, ambas, cada una en su ámbito, por su gran trayectoria, como profesionales del periodismo.

Agradezco a mis compañeros integrantes de este jurado, Rosalía Orozco Murillo, Alfredo Márquez Méndez, Guadalupe Carrillo Cárdenas, Ángel Manuel Ortiz Marín, Daniel Adame Osorio, Elvira Hernández Caballido, Federico Mastrogiovanni, Lizy Navarro Zamora, Manuel Martín Balam Ruiz, Roberto Silva Corpus, Rodrigo Martínez Martínez, Sergio Rodríguez Blanco, Rubén Darío Vázquez Romero, Salvador de León Vázquez… son un gran equipo, por su apoyo, disponibilidad y compromiso para cumplir con esta gran responsabilidad, aprendí mucho de cada uno de ustedes gracias por compartir esta maravillosa experiencia y por regalarme su amistad. Gracias al Consejo Ciudadano por la confianza depositada en todos nosotros, por permitirnos la oportunidad de ser parte de la historia del Premio Nacional de Periodismo.

Gracias a mi alma mater la Universidad Veracruzana, por darme la oportunidad de estar hoy aquí, para mí ha sido un honor presidir este jurado. Muchas gracias.

El Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo entrega año con año este máximo galardón, con el que se reconoce a los periodistas y comunicadores en México que sobresalen por su desempeño y ejercicio cotidiano del derecho ciudadano a estar informado, por la calidad de su trabajo y por la oportunidad periodística ejercida en beneficio de la opinión pública y se otorga bajo las premisas de autonomía, independencia, imparcialidad, pluralidad y responsabilidad.


Los galardonados y acreedores a menciones honoríficas fueron:

Divulgación de la Ciencia y Difusión de la Cultura

“El fandango de la identidad afromexicana” transmitido en el Laboratorio de Periodismo de Ciencia, DGDC-UNAM

Palabras de Omar Zamora Sánchez, en representación del colectivo Ciencia Beat - integrado por Omar Zamora Sánchez, Agustín Ávila Casanueva; Paula González-Rubio Garrido y Alejandra Rosas Pájaro- ganador del Premio Nacional de Periodismo 2018 en Divulgación de la Ciencia y Difusión de la Cultura.

Buenas tardes. Los miembros del colectivo Ciencia Beat, Agustín Ávila Casanueva, Paula González-Rubio Garrido, Alejandra Pájaro y Omar Zamora Sánchez agradecemos al Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo y a los miembros del jurado por el reconocimiento otorgado a nuestro trabajo: El fandango de la identidad afromexicana.

Nuestro agradecimiento también, por valorar la divulgación, el periodismo de ciencia y la difusión de la cultura. Estimados colegas periodistas y divulgadores de la ciencia, los abrazamos y compartimos este premio con ustedes; humilde reconocimiento a su esfuerzo y dedicación, a su incansable labor de informar para transformar este país.

Queremos agradecer especialmente al Laboratorio de Periodismo de Ciencia de la Dirección General de Divulgación de Ciencia en la UNAM: Itzel Gómez, Denisse Flores y Claudia Hernández… nuestra gratitud por su trabajo detrás de este reportaje, que también es fruto de su esfuerzo.

A nuestras familias, gracias inconmensurables por el apoyo incondicional de siempre.

Este reportaje es un reconocimiento a los pueblos afrodescendientes y su lucha por la identidad, a la diversidad y la inclusión, porque todos somos México.

Muchas gracias.

Mención honorífica en Divulgación de la Ciencia y Difusión de la Cultura

“Tlaxcala indígena”, transmitido en Tlaxcala televisión

Alberto Pérez Flores

Cobertura Multiformato/ Periodismo de Investigación

“Caravanas migrantes 2018”, publicado en El Imparcial (Sonora)

Palabras de Eduardo López Valenzuela en representación del equipo de reporteros de EL Imparcial - integrado por Eduardo López Valenzuela, Juan Enrique Hernández Maurín y Eleazar Escobar Gutiérrez – ganador del Premio Nacional de Periodismo 2018 en Periodismo de Investigación-Cobertura Multiformato.

Buenas tardes a todos, es un gusto para nosotros, para este equipo estar aquí en esta ceremonia. Quiero agradecer a nombre del equipo al jurado del Premio Nacional de Periodismo, por habernos distinguido con este galardón que para nosotros representa un aliciente, que nos permite continuar con ímpetu en el ejercicio del periodismo.

En abril del año pasado Eleazar tuvo la idea de seguir la caravana de migrantes con la idea de conseguir imágenes del drama que se estaba viviendo a bordo del tren “La bestia”, me dijo vamos a tomar unas fotos, le dije bueno vamos.

Lourdes Lugo - luego de unas imágenes que vio que ya circulaban en algunas redes sociales- creyó que era necesario contar esas historias, nos dijo: más adelante vayan a Guadalajara, súbanse al tren y váyanse hasta Mexicali. Juan -aventurero como- es aceptó pronto la propuesta y a mí que no me gusta que me cuenten las cosas sino verlas yo mismo, también me subí al tren.

En octubre de ese año también estuvimos para percatarnos de las condiciones de este fenómeno; la opinión pública, como ustedes ya lo sabrán, fue totalmente opuesta entre una caravana y otra de migrantes. Lo importante fue y sigue siendo contar a través de evidencias; y aquí retomo la necesidad de hacer periodismo que denuncia que esta vez fue a través de rostros, de personas, mandas, de sueños que se hacen realidad, de denuncia, de emoción, sentimientos y silencios porque todos son componentes fijos tanto de la migración; porque son personas que van mucho más allá del número. Nada de esto sería posible sin el apoyo de Lourdes Lugo, nuestra jefa, de Juan Fernando Healy, del Grupo Healy que edita el periódico El imparcial, de nuestros compañeros de la redacción, de nuestras familias, de nuestros amigos.

Algunos dirán que el periodismo está en crisis ahorita, pero nosotros pensamos que son oportunidades de mejorar nuestro trabajo, que todo esfuerzo tiene su recompensa que más grande y grato si se trabaja en equipo.

Muchas gracias.

Crónica/Periodismo Narrativo

“El pulso de la tortuga (la cicatriz de Ixtaltepec)” publicado en Perro Crónico.

Palabras de José Antonio Garrido Suárez, ganador del Premio Nacional de Periodismo 2018 en Crónica.

Antes de comenzar, me gustaría agradecer y felicitar a todos los periodistas cuya labor diaria honra el oficio. Por otra parte extenuar una genuina preocupación por todos aquellos compañeros que han desparecido. A mi parecer ellos son los verdaderos héroes.

La historia de María Elena surge de la corrupción. El terremoto del 7 de septiembre del 2017 sacudió al Istmo de Tehuantepec; paralizó estados enteros y reverberó en los cimientos de una presidencia con los escándalos de las tarjetas clonadas de Bansefi. Una de ellas, la da la familia Jiménez.

Un año después, la crónica regresa a ese lugar que, a pocos kilómetros del epicentro, el desastre natural había sido la menor de sus preocupaciones. Esa era la historia. La reconstrucción de una casa que se erige como un tótem ancestral y que despierta la furia de un volcán. Casi como una olla de presión familiar.

Al llegar a Ixtaltepec, María Elena y su esposo Jorge dormían afuera, como lo hicieron un día después del temblor. Esa imagen, junto con la historia familiar, desencadenó un dominó gigante que rezaba con cada caída versos del realismo mágico.

Y al final, estaba María Elena. En su catre de yute. Afuera de la casa. Con una taza de café. Sonriendo.

Me gusta pensar en Ixtaltepec de Juárez como el espejo más grande del mundo. Un mosaico desperfecto y fragmentado de aspiraciones, costumbres y frustraciones. Y en los Jiménez, como una familia que refleja la identidad nacional.

Me gustaría dedicarle este trabajo a mis mentores, mi familia, en especial a mi mamá María Isabel Suárez, mi papá José Antonio Garrido, mi hermano Juan Carlos Garrido, a mis amigos y a mi pareja. Pero en especial a María Elena por permitirme contar su historia. Por abrirme las puertas de la que era su casa y enseñarme a sonreír siempre que llueve. Muchas gracias.

Mención honorífica en Crónica/Periodismo Narrativo

“El viaje forzoso de los sin voz: niños migrantes” publicado en Pulso Diario de San Luis

Rubén Alejandro Pacheco Rodríguez y Paola Marín Salazar

Entrevista

“Necesito saber a quién voy a perdonar”, publicado en El Debate de Sinaloa

Palabras de David Arturo Ortega Jiménez, ganador del Premio Nacional de Periodismo 2018 en Entrevista.

Pues buenas tardes a todos yo soy David Ortega, solamente quiero agradecer –obviamente- a mi empresa El Debate que es mi trabajo, al Consejo Ciudadano, muchas gracias por tomar en cuenta mi trabajo. Y también agradezco a mis padres que están aquí presentes, los amo, los quiero gracias por todo, por darme la vida por enseñarme a enfrentarla; a mi cachorro Santiago, que es la luz de mi vida, te amo hijo.

Bueno pues yo creo que la parte más importante de hacer periodismo no es recibir reconocimiento, ni premios, ni que seas aplaudido, sino darle una voz a la gente que no tiene esa oportunidad o que no es del medio y todo eso, entonces, quiero presentarles a la protagonista de esa historia la señora María Herrera que nos dará un mensaje breve si nos permiten y si están de acuerdo, por favor.

Palabras de la señora María Herrera, madre de cuatro personas desaparecidas.

Yo creo que todos los padres y madres que están aquí presentes me entienden. Para una madre, lo más sagrado que Dios le da a uno en la vida son sus hijos; los cuidamos con ternura, con todo el amor que somos capaces de dar como madres, y que de un momento a otro llegue una persona y los arrebate de nuestro lado, créame que yo no he encontrado un calificativo.

El hecho de que el señor presidente haya dicho que hay que perdonar, que debemos perdonar, a lo mejor; yo lo dije, y el personal podría estar de acuerdo y podría llegar a perdonar, siempre y cuando yo sepa a quién voy a perdonar, porque si voy a perdonar a una persona que va a seguir dañando, que va a seguir destrozando como lo ha hecho con el mío, no lo haría jamás.

Soy católica, tengo mis principios, pero esto es lo más cruel y lo más difícil que una madre puede hacer; sin embargo, si alguien se atreve a decirme: “Señora, aquí están sus hijos, vaya a recogerlos a tal o cual lugar; ahí los enterré, ahí los mandé”, a lo mejor sería capaz de decirle “te perdono, siempre y cuando no lo vuelvas a hacer”. Mientras tanto, ni el señor presidente ni ningún poder me puede obligar a dar el perdón. Repito, si estas personas de verdad están arrepentidas de haber hecho lo que hicieron, estoy dispuesta a perdonar, porque espero también Dios me perdone.

Es un calvario el que hemos tenido que vivir, y no nada más esta persona que está aquí, somos miles y miles de madres de familia que nos han truncado la vida, a nuestros hijos les truncaron sus sueños, el derecho a vivir en una familia, como viven todos ustedes, y es un derecho sagrado, un derecho que no debe ser tocado por nadie.

Siempre lo he dicho yo: tengo la oportunidad de salir a gritar mi dolor, porque he estado donde ustedes no se imaginan, buscando a mis hijos, y lo que he encontrado es dolor, dolor y más dolor; más madres, más y más familiares que se siente en la misma situación que yo.

En una situación, el presidente Felipe Calderón dijo que mi caso era un caso paradigmático, y yo les digo a todos ustedes, para mí no, no es un caso paradigmático; todos y cada uno de los hogares que están destrozados, todas esas madres que tienen este dolor son casos paradigmáticos, y qué bueno que hoy tuvimos la oportunidad de que se diera a conocer esta situación, aunque yo sé que ustedes la saben de más, pero también entiendo que ha sido truncada su voz muchísimas veces.

Yo siempre llevo la fotografía de Javier Valdez porque murió en el cumplimiento de su deber. Para mí fue un gran hombre, un gran ser humano; conozco a su esposa y a toda su familia, porque tuve la dicha de convivir con él y con varios periodistas que han seguido nuestro camino de cerca; pero no ha sido suficiente.

Ahorita, espero que esto que acaba de pasar, no por el dinero, sino porque aquí están demostrando que están haciendo un trabajo con dignidad, con respeto, con humanismo, y no se imaginan cómo se los agradecemos.

Quiero que sepan que somos infinidad de colectivos, porque me he dado a la tarea de formar muchísimos colectivos, de apoyarlos a nivel nacional. Ahorita hay más de 25 estados en los cuales tenemos representatividad, se llama Enlaces Nacionales, los hemos agrupado para apoyarnos, para pasarnos herramientas, para que de esta manera el Gobierno no nos vea la cara; y lo que nos dice a una, lo sabemos todas. Esta es la forma en que nos venimos organizando, y estamos dispuestas a dar la batalla.

Es poco lo que me queda de vida, lo sé, pero también quiero decirles que le estoy dando con gusto. Yo sé que lo más seguro es que no recupere a mis hijos con vida, pero no quiero que esto siga pasando, que ya no se repita, y que todas las familias que tienen a sus hijos en sus hogares los conserven, que conserven a sus esposas, a sus esposos, que no cualquier persona se los arrebate.

Quiero mandarle un mensaje, señor presidente: dijo que iba a abrir la puerta para que el apoyo internacional nos llegara aquí a México, porque la verdad se dice que reconoce que es una emergencia nacional, pero hay una diferencia muy enorme de lo que se dice a lo que se hace. Ahorita le pido que cumpla su palabra, que todas y cada una de las familias necesitamos de ese apoyo internacional; de lo contrario, pueden tener la certeza de que solas no van a poder. Esto se les salió de las manos, y ustedes nos pueden apoyar.

Somos una sociedad que nos hemos ido organizando poco a poco. Ahorita salimos en brigadas nacionales de búsqueda de nuestros hijos con vida en los lugares en que creemos que podemos encontrar a alguien, como son hospitales, centros de rehabilitación, cárceles; inclusive con indigentes en la calle, les tomamos fotografías, nos acercamos a ellos para ver de qué manera los hacemos llegar a sus hogares, y esto es a nivel nacional.

Lo otro lo estamos haciendo yéndonos a excavar la tierra, buscando a nuestros hijos debajo de las piedras. Hemos tenido respuesta, porque hemos encontrado miles de restos, pero desgraciadamente no los podemos hacer llegar a sus lugares, a sus casas, porque no podemos darles identidad, eso le corresponde al Gobierno.

Y les pido que nos ayuden a exigir que esto sea posible. Los llevan a su casa cuando por casualidad identifican alguna ropa o una pertenencia que llevaban consigo; de lo contrario, tenemos que esperar.

Quiero decirles que yo he hecho recorrido por donde las coordenadas de los teléfonos me van marcando, por los lugares donde fueron recorriendo mis hijos, y fue la Policía quien se los llevó.

Este es un dolor que nadie puede entender, pero sí es un gran aliciente que ustedes, como parte del periodismo, se interesen en dar a conocer la realidad que estamos viviendo en México, porque todos somos mexicanos, y también tenemos una obligación con quienes no lo son, con esas personas que vienen de paso buscando el sueño americano. Tenemos un gran compromiso con todos los migrantes.

Fotografía

“Migrantes del Sur al Norte” publicado en La Jornada (Edición nacional)

Palabras de Víctor Manuel Camacho Victoria, ganador del Premio Nacional de Periodismo 2018 en Fotografía.

Bueno gracias a todos, a este jurado, gracias a mis padres, a Carmen Aquiles, ya saben a mi familia, a mi esposa, a La Jornada que es mi casa editorial. Y por decir… los migrantes del sur al norte son mundiales, ojala pronto estemos listos para aceptarlos.

Gracias.

Mención honorífica en Fotografía

Sergio Iván Caro Torres con “Héroes del fuego” público La Voz de la Frontera (Baja California)

Reportaje

“El hombre que no estuvo aquella noche en Iguala”, transmitido en Así como suena.

Palabras de Galia García Palafox, Premio Nacional de Periodismo 2018 en Reportaje:

La primera vez que nos reunimos los periodistas que hoy hacemos Así como suena acordamos que no haríamos reportajes; que íbamos a contar historias en audios al oído, se nos olvidaba que un reportaje no es más que una historia y que los periodistas no somos sino contadores de historias, historias de reales, a veces esas historias sorprenden y otras veces incluso indignan. Y que de vez en cuando, esas historias consiguen modificar el “statu quo” y no cambiamos el mundo, a veces logramos cambiar un pedacito de la realidad, eso buscamos en Así como suena; en tiempos convulsionados en donde los periodistas nos preguntamos cuál es nuestro oficio, nuestra función desde dónde hacerlo, hacemos periodismo desde la calle o pretendemos hacerlo, experimentamos con las herramientas pero volvemos a los básicos del periodismo, queremos contar historias al oído.

“El hombre que no estuvo aquella noche en iguala” llegó a nosotros por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), nos dijeron que había un hombre acusado por la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa, que le decían “La rana”, pero que no era “La rana” que se buscaba, que era otra rana, que el hombre seguía en la cárcel y que nadie les hacía caso. Sólo por la investigación exhaustiva de la CNDH que nos permitió hacer periodismo con su investigación, pudimos llegar a esto, gracias a ellos, gracias a Erick y a su familia, que en medio de la tragedia y la desesperación nos abrieron las puertas de su casa y tristemente también de su celda.

Gracias a todos los compañeros de Así como suena, por su talento, su entusiasmo y sus risas. A María Scherer por compartir su inteligencia y su oficio, a la genio del audio Mariana Linares que nos ha enseñado a ver con los ojos cerrados, a la generosidad y creatividad infinita de Gissel Ibarra, a mi cómplice en este y muchos otros proyectos periodísticos; a Carlos Puig que da cuerda a mis obsesiones reporteriles, gracias por enseñarme en el periodismo ese género de los menos privilegiados , gracias a mis padres, a mis amigos, a mi familia entera siempre y gracias a “La rana”, a la falsa rana.

Mención honorífica en Reportaje

Zoraida Gallegos Valle con “El viaje forzoso de los sin voz: niños migrantes”, publicado en el El País (Edición América).

Caricatura/ Humor

“Pietà en Veracruz” publicada La Jornada (Edición nacional)

Palabras de Rafael Barajas Druán, Premio Nacional de Periodismo 2018 en Caricatura- Humor.

Yo seré muy breve, quiero decir que efectivamente esta caricatura está inspirada en unos de los horrores derivados de lo que ha sido el narco estado que se plantó en nuestro país, lógicas espeluznantes que no van a ser fácil quitar, y está dedicado efectivamente al Colectivo Solecito.

Mi trabajo en general se lo dedico en primer lugar a La Jornada, que ha sido mi casa editorial, un medio independiente y de periodistas independientes. Quiero dar las gracias al Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo y al jurado, en especial –aprovechando- darle las gracias a mi mamá, a mi esposa, a mis dos hijas que están aquí presentes y por último darle un saludo a Genaro García Luna.

Mención honorífica en Fotografía Caricatura/ Humor

Darío Castillejos Lázcares con “Vaquero migratorio” del El imparcial (Oaxaca)

Periodismo de Opinión

“La verdad incomoda a la opinión pública” publicada en El Heraldo de Chihuahua (Chihuahua)

Palabras de Javier Horacio Contreras Orozco, ganador del Premio Nacional de Periodismo 2018 en Periodismo de Opinión.

Buenas tardes, quiero darle primeramente las gracias al Consejo Ciudadano, creo que es un esfuerzo loable. Realmente estamos hablando que desde hace tiempo el periodismo, no sólo en México, sino en el mundo ha entrado en crisis. Que el periodismo esta por desaparecer. Quieren confrontar que con la incursión de la tecnología digital, que con el internet se va a ganar que el periodismo desaparezca, pero creo que hemos sido testigos -con la entrega de los otros premios- nos demuestran que el periodismo está más vivo que nunca y que el periodismo en México está planteando una serie de temas, de problemas que acabamos de escuchar: los desaparecidos de Ayotzinapa, de migrantes, problemas lacerantes de nuestro país, de nuestra sociedad que ninguna otra actividad está documentando. Creo que este esfuerzo del Consejo Ciudadano por reforzar, por incentivar, por motivar este tipo de trabajos nos plantea una gran esperanza para que no suceda lo que muchos agoreros hablan del periodismo.

Si existen muchos retos definitivamente, si existen muchas amenazas, el ensayo que elaboré y que participó en este premio, justamente habla de uno de los riesgos que tenemos, que pronto concretamos y no seamos autistas de la verdad, que hagamos a un lado la verdad -y no dudo que en muchos lados se esté haciendo- cuando escuchamos los términos nuevos de este siglo de post verdad o de falsas noticias; si bien las noticias falsas siempre han existido desde que existe el hombre, pero también ahorita en esta época digital como nunca consagran rapidez, con esa inmediatez una manera inmediata desafortunadamente circulan. Justamente ese es el reto que existe en el periodismo, retomar nuestro lenguaje, reformar el principio y el valor de la verdad.

Agradezco este esfuerzo del Consejo, agradezco el participar en la Organización Editorial Mexicana, estuve trabajando para ellos varios años, agradezco a mi familia, a mi esposa… sobre todo debemos tener esperanza porque este tipo de periodismo como lo acabamos de ver y estamos escuchando creo que debe de tener una gran esperanza.

Muchas gracias.

Trayectoria Periodística

En esta convocatoria el Jurado decidió reconocer, por primera vez, la trayectoria de dos mujeres periodistas: la fotoperiodista Elsa Medina Castro y la periodista Cristina Pacheco (Cristina Romo Hernández). Ambas, cada una en su ámbito, además de destacar por su trayectoria, coinciden en haber enfrentado condicionamientos de género propios de sus épocas que les exigieron un esfuerzo adicional para emprender su profesión y construir una voz propia. Tanto Elsa como Cristina abonaron al ejercicio más equitativo del periodismo y son referentes para las actuales generaciones.

Palabras de Elsa Medina, ganadora del Premio Nacional de Periodismo 2018 en Trayectoria Periodística:

Buenas tardes, para mí fue una gran sorpresa verdaderamente, recibir este reconocimiento veinte años después de que dejé de trabajar en el fotoperiodismo como diario; aunque no he dejado de trabajar haciendo foto documental, fotos personales y cosas que van apareciendo.

Creo que el periodismo es el mejor oficio del mundo realmente, sí lo extraño pero también trabajo en otras cosas, y si quiero dedicar este premio a mis amigas, mis colegas, a todas esas mujeres fotoperiodistas que todos los días están en esta carrera pasando situaciones difíciles o malas, entregándose al trabajo. Y que no trabajamos por un premio, sino para transmitir lo que vemos. Tuve la suerte de estar en La Jornada -que también me permitió expresarme-, en El Sur de Guerrero y en Baja California, tuve un abanico de lo que se puede hacer en diferentes partes. Muchas gracias al Consejo y a todos, estoy muy contenta.

Palabras de Cristina Pacheco, ganadora del Premio Nacional de Periodismo 2018 por Trayectoria Periodística:

Que les voy a decir, tengo un problema no sé mentir… sé que si en este momento no me calmo me va a ganar la emoción y no quiero. Quiero antes que nada agradecerles a los anfitriones, al jurado por supuesto y a todas las personas que se encuentran aquí; no hay miembros de mi familia en estos momentos por razones de trabajo y otras más promisoras que digamos, pero lo cierto que todos son como una parte de mi familia que se nutre de la información del periodismo, pero también con sus historias particulares que lo enriquecen.

He dedicado mi vida completa a contar historias, a inventar historias, pero la otra parte de la vida que me fascina y me deslumbra es la que consiste en trabajar, vivir y darle vida también al periodismo. Ahí no soy estrella ni absolutamente nada, creo que un periodista simplemente es un trabajador que tiene que enredarse con la vida, y la vida no es lo que nos queremos imaginar ni es lo convencional; en la vida real, en la vida de todos los días se mezclan la esperanza, el esfuerzo, la pérdida, el dolor, la ilusión. En este mismo lugar acabamos de tener una prueba muy dolorosa, de cómo la ilusión y la alegría de un momento se entretejen con la desesperación de la búsqueda.

No quiero demorarme más tiempo he estado viviendo un momento muy especial, no solamente el premio, es también la compañía, y saben que es una prueba de cuánto se puede respetar a las palabras y que otra cosa somos más que los hijos de las palabras.

Muchas gracias.

Después de la entrega de los galardones en cada categoría, el Doctor Raciel Damón Martínez Gómez, en representación de la Universidad Veracruzana como institución coanfitrióna, dirigió un discurso a los asistentes.

Buenas tardes, saludo al Maestro Jaime Vals Esponda, Secretario Ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, ANUIES. Saludo igualmente al Doctor Juan Eulogio Guerra Liera, Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y Presidente del Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo, saludo también al maestro Luis Javier Solana.

Luis Javier otra batalla más, que ya llevamos dieciocho; primero que nada a nombre del Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo agradecemos la anfitrionía de la ANUIES, esta hospitalidad nos muestra una vez más el apoyo de las universidades a este Premio que busca reconocer a los periodistas sobresalientes por su desempeño garante e indispensable de la libertad de expresión.

Recordemos que el Premio Nacional de Periodismo ya en su versión dieciocho, nació el 11 de junio de 2001, fecha en donde se publica la declaración sobre el Premio Nacional de Periodismo en el cual se pidió al ejecutivo una iniciativa de ley relativa a premios, estímulos y recompensas con el fin de separar al Premio del gobierno mexicano, que durante mucho años se arrogó la atribución de entregarlo. El hecho de ciudadanizar el premio también marcó un cambio para visibilizar novedosas prácticas del periodismo, emergidas de una nueva situación política y social marcada por la globalización y sus consecuentes innovaciones tecnológicas.

Es reconocimiento del Premio Nacional de Periodismo a los periodistas que destacan por su ejercicio cotidiano del derecho a estar informado por la calidad de su trabajo, y por la oportunidad en beneficio de la opinión pública. El premio se ha entregado nuevamente por el Consejo Ciudadano bajo las premisas de autonomía, independencia, imparcialidad, pluralidad y responsabilidad.

En esta ocasión, como ya se ha dicho, el jurado del Premio deliberó de entre más de mil piezas periodísticas, para ser exactos fueron 1136 trabajos reunidos entre las ocho categorías. Los ganadores se distinguen por su enfoque humanista; dar voz a esas historias frente a la tragedia como los sobrevivientes del sismo, o el tortuoso de los niños migrantes, la entereza de la madre de una víctima de desaparición forzada, un encarcelado de forma injusta por el caso de Iguala, la sempiterna desigualdad del campo mexicano, la amplia cobertura del fenómeno migratorio, el registro fotográfico de los avatares de la travesía del otro lado, el heroísmo de los bomberos, el enconado horror que entraña las fosas clandestinas, la tensión entre el periodismo y las noticias falseadas y hasta la visibilización de minorías éticas como son los casos de los ganadores en la categoría de difusión de la ciencia.

Destacamos los premio por trayectoria, como también se ha mencionado en una coyuntura muy especial para el movimiento feminista y es que por primera ocasión el jurado decidió reconocer a dos mujeres periodistas, a la fotoperiodista Elsa Medina Castro y a la periodistas Cristina Pacheco, quienes cada una en su ámbito, enfrentaron condiciones desiguales de género propias de los tiempos. Por ello el Consejo Ciudadano signa como suyo lo que se levantó en el acta, tanto Elsa como Cristina abonaron al ejercicio más equitativo del periodismo y son referentes para las actuales generaciones. Muchas felicidades a ambas por encarar con firmeza y profesionalismo y ser ejemplo para la sociedad en su conjunto, todas y todos merecen además un reconocimiento extraordinario.

Si se trata de una profesión en permanente, nuestro país es el más peligroso del mundo para ejercerla, al registrarse 10 asesinatos de reporteros en servicio que representan más de la mitad de los 18 de Latinoamérica en el año, en fin, en medio de ese contexto paradójico los trabajos reconocidos reflejan el tesón incansable y la talla moral principios fundamentales que trazó García Márquez en “el mejor oficio del mundo”, el Gabo decía que “la ética es inseparable, la ética no es una condición ocasional sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón”.

Por otra parte, definir al periodista como investigador nato, la investigación no es una especialidad del oficio sino que todo el periodismo debe ser investigativo por definición, a nosotros nos consta, al jurado le consta las batallas públicas emprendidas por todos y todas las ganadores, celebramos pero también estamos incómodos frente esa realidad lacerante que nos obliga a la denuncia, para concluir decía el maestro Vicente Leñero que “la labor periodística es una búsqueda necia entre comillas emprendida, entre todos los que forman un grupo para desatar precisamente los nudos del mundo en que vivimos”. Pues bien, aquí seguimos necios parea desatar los diferentes nudos que se nos presenten, nos obstante todo y me permita afirmar que sí, que “el periodismo es el mejor oficio del mundo”, en hora buena para todas y todos los premiados.

Muchas gracias.

La celebración concluyó con las palabras del Doctor Juan Euligio Guerra Liera, Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, que al igual que ANUIES y la Universidad Veracruzana formaron parte de las instituciones anfitrionas para celebrar esta décimo octava entrega ciudadana.

Muy buenas tardes tengan todos ustedes, permítanme saludar a quienes estamos compartiendo este presídium que hoy nos permite –precisamente- reconocer de primera mano a muchas de las realidades que leemos en los impresos, que escuchamos -y que algunos todavía- nos sentimos distante de ellos.

Saludo a Gabriela Warkentin quien está conduciendo, que es ampliamente conocida. A don Javier Solana Morales que ha hecho posible estos eventos, saludo a Maestro Jaime Valls Esponda que representa a la ANUIES y que está en este Consejo, hoy estamos en este salón de ANUIES y esto nos permite compartir con ustedes diversos reconocimientos.

Déjenme comentar que el periodismo no sólo es “el mejor oficio” o “el más peligroso” sino que es el más necesario: el periodismo ético, libre, fuera de la materialización de la amenaza, del cohecho o de estar siendo presionado continuamente. Hay excelentes plumas que han trascendido en los medios, que han trascendido en los tiempos y que son referentes hoy en día, necesitamos que esas plumas nos sigan dibujando, nos sigan mostrando y nos sigan cimbrando en la conciencia de las realidades de nuestro país.

Hoy quien escribe -lo he dicho en otro momento- lo hace primero porque tiene ese demonio dentro que tiene que salir a través de una pluma, a través de un gráfico, a través de un dibujo, a través de una fotografía. Pero ese compromiso no se tiene que dejar de lado cuando hay miles o millones de ciudadanos que no estamos informados y desconocemos lo que es ese contexto.

Y hoy en las universidades y en ANUIES tenemos otra gran responsabilidad, igual que la que tienen ustedes en el periodismo; necesitamos garantizar este espacio común donde no hay ninguna línea, ninguna presión, donde se reconoce las verdaderas plumas, donde se reconoce el arrojo, el compromiso social y hoy más que nada nuestro país lo requiere. Son momentos de diversas crisis y las universidades tenemos problemas presupuestales, pero no puede haber un problema de tal tamaño que nos obligue a no denunciar, a no mantener este espacio en donde un jurado dirigido por su ética, dirigido por su valentía y su reconocimiento ponen hoy en sus manos una imagen y un diploma que les está diciendo que es la pluma, la palabra que México necesita escuchar.

Necesitamos a las universidades -como lo hicimos en este evento- y déjenme compartir con ustedes que así como algunos comentan que no es el Premio lo que los motiva, no es el decir que estamos en la presidencia de este premio nacional, hoy tenemos una presidencia compartida. Las universidades compartimos la responsabilidad, compartimos el hecho de que esto se realizara y pudimos llegar a este evento que hoy nos permite a nosotros estimar la fuerza de las palabras y del impacto en el colectivo.

Tenemos en el Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo la garantía de que las voces se escuchen en su momento, sin deterioro y sin que nadie alcance a entenderlas, la respuesta fue muy prolífica, más de 1136 trabajos en donde hubo algunos que recibieron mención honorífica, pero que quiero decir que el día de hoy necesitamos reconocer a este Consejo Ciudadano, pedirles y asumir el compromiso de seguir apoyando este espacio, donde se reconocen trayectorias, donde probablemente sea muy fácil hablar de la trayectoria ajena, pero cuando se reconoce la propia es cuando viene el peso de los actos y de nuestros acontecimientos que nos hacen ver que tan pertinentes hemos sido el resto de nuestras vidas.

Hoy la Universidad Autónoma de Sinaloa tiene esa responsabilidad moral, de compartir la presidencia de este Consejo. Asumimos ese compromiso de seguir apoyando, asumimos el compromiso de seguir motivando en la medida que ustedes sigan asumiendo el compromiso de su conciencia; de escribir, de hablar, dibujar y narrar tal y como se debe hacer, la palabra completa, la palabra integra que llegue a los ciudadanos y que nos ayude a cambiar este México para bien. Muchas gracias a todos.


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